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LA LIGA DE LAS ABUELAS

LA LIGA DE LAS ABUELAS

En Mar del Plata la Liga Barrial de Fútbol, le dió a su torneo el nombre de las “Abuelas de Plaza de Mayo”. ¡Qué locura! Cuántos de nosotrxs hubiéramos soñado con levantar una copa que tuviera ese nombre. Que importante poner en valor el rol de las Abuelas en nuestro país, desde las primeras infancias y en lxs adolescentes y jóvenes que comienzan a transitar un nuevo despertar.

En el concepto no sólo se busca homenajear al organismo, sino trabajar y profundizar junto a los clubes, entrenadores, jugadores, socixs e integrantes de las comisiones directivas, el desarrollo de actitudes que respalden los derechos humanos. Y ante todo la identidad, ese valor que justamente se concibe en tu club de barrio y que seguro te acompañe a lo largo de tu vida. 

Hace unos trece años atrás la Liga barrial comenzó a hacerse camino por fuera de la Liga Marplatense de fútbol y el EMDER. Con una perspectiva distinta y generando una alternativa para los pibes y pibas de los barrios más vulnerables de la ciudad, a los que la cuota social termina siendo un impedimento para poder realizar la práctica deportiva. 

La liga vino a romper con la cuota social, con la imposición de que las pibas no puedan jugar – las categorías de inferiores se componen de manera mixta – y lograr en la competencia otra mirada, más humana, más cercana a la vida, proponiendo la derrota y a la frustración como un medio de aprendizaje, cuidando al pibe y a la piba, entendiendo que los clubes están para potenciar las trayectorias educativas y sostener el deporte como un derecho. Esa es la militancia real que llevan a cabo estos clubes que, con esfuerzo, trabajo y pasión, han logrado en el tiempo autogestionar una liga que contiene más de 1000 pibes de los barrios periféricos de “La Feliz”. 

La ideología como punto de partida y el romanticismo en el centro de la escena, vuelven a sostenerse en los cimientos de estos clubes que encuentran en los próceres del siglo pasado la vanguardia de su acción. Con nombres de escritores latinoamericanos y caribeños, reivindicando a los pibes de Malvinas, con parches en los buzos que homenajean la tarea de los curas villeros, estos clubes que trabajan en los barrios que el centro a veces no te permite ver, entendieron que no sólo la tarea es colectiva, sino que también, debe ser más abarcativa que lo que pasa en el partido. En la pandemia, dándole la chispa a la olla popular, buscando frazadas, ropas y calzados por las casas de los vecinos y vecinas, generando participación en la comunidad, y con diversas herramientas para no perder contacto con sus pibes y pibas. 

Estando cerca en el día de la ñinez, con una bolsita de golosinas, creando videos que invitaban a soñar con la poesía, y tratando de restablecer el vínculo con la escuela. Sí que fue difícil, pero nunca perdieron en el horizonte, volver, volver a su club, volver a los entrenamientos, volver a la combi, volver a la Liga. 

Las jornadas de la Liga barrial de fútbol son completamente bellísimas. En la organización de cada domingo se ve llegar el transporte escolar, rodeado de pibitos y pibitas, sosteniendo las banderas que identifican cada institución. Son cinco los predios que reciben los más de 35 partidos que se disputan en cada fecha. Están ubicados de norte a sur, y todos los clubes van girando por cada uno con el paso de las fechas.            

Congeniando y logrando que barrio contra barrio trabajen la jornada en conjunto. Quitando un montón de prejuicios establecidos, cómo que “no juntemos a la gente de los barrios”. Eso en la liga de las Abuelas no pasa, domingo a domingo, las familias de los barrios más humildes se unen a compartir el pan, a disfrutar de sus hijes, a celebrar la magia que tiene el fútbol barrial y que se consagra en en la fiesta final donde el que sale último como el que sale primero, se lleva su merecido trofeo.      
Para seguir creciendo. El desafío que se le viene a la Liga será construir una herramienta de transformación, que articule con la cultura y la educación. Si el deporte queda aislado de las demás cuestiones sociales, solo será una actividad física, reduciendo notablemente sus beneficios para el desarrollo integral de las personas.

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