Leer
SANTIAGO MALDONADO, CUANDO LA PELOTA Y LA MEMORIA SE ABRAZAN

SANTIAGO MALDONADO, CUANDO LA PELOTA Y LA MEMORIA SE ABRAZAN

El 24 de agosto de 2017 por la mañana, un grupo de hinchas de Banfield logró ingresar al estadio para ocultar una bandera. Esa noche se jugaba la primera fecha del campeonato del fútbol argentino, por entonces llamado Superliga. La escondieron en un baño. La idea era poder saltear los controles policiales planteados por el APREVIDE, el organismo encargado de la “seguridad” en la Provincia de Buenos Aires. La bandera tenía escritas seis palabras que hacían referencia a un hecho sucedido tres semanas antes en el Pu Lof en Resistencia de Cushamen, Chubut: “aparición con vida de Santiago Maldonado”. 

La bandera colgada del alambrado del Estadio Florencio Sola fue la primera reacción del fútbol argentino ante la desaparición de Santiago Maldonado. A lo largo de los meses en los que estuvo desaparecido, fueron sucediéndose muchas manifestaciones en diferentes clubes y estadios. Algunas realizadas por hinchas aislados, otras por personas con algunas cercanías a la dirigencia. En la mayoría de los casos poniendo el ingenio por sobre todas las cosas para poder sortear los controles policiales. 

El 2 de septiembre, a un mes y un día de la desaparición, Belgrano debía enfrentar a Defensores de Villa Ramallo por la Copa Argentina en Cutral Có, Neuquén. La Secretaría de Cultura del club tuvo una idea en los días previos. Sabían que al interior de la dirigencia era probable que les dijeran que no, así que no se la plantearon a nadie. Mandaron a hacer un banner. Celeste, claro. Con letras blancas. Lo guardaron y lo llevaron hasta el estadio. Lograron ingresarlo al vestuario. Cuando el equipo estaba por saltar al campo de juego, se lo dieron a los jugadores. En esos casos los clubes deben pedir permiso a la AFA para ingresar carteles al campo de juego. Sin permisos y con pocas personas conociendo lo que estaba por suceder, el primer equipo de Belgrano entró a la cancha. Saludaron a sus hinchas y fueron a posar para las cámaras. Entonces desplegaron el cartel. Sobre el fondo celeste, esta vez cinco palabras en blanco: “Alberdi también te busca, Santiago”. 

Una semana antes la Subcomisión del Hincha de San Lorenzo intentó hacer algo similar, pero ellos si lo institucionalizaron. Era también la primera fecha de la Superliga, dos días después de la bandera de Banfield. Elevaron un pedido a la AFA para que el equipo titular portara una bandera pidiendo por Santiago Maldonado. Como la Asociación del Fútbol Argentino negó la solicitud, fue la propia Subcomisión la que saltó al campo de juego minutos antes del partido. Dieron la vuelta a todo el Nuevo Gasómetro mostrando el trapo que decía: “Aparición con vida ya de Santiago Maldonado”. La imagen fue replicada en las redes sociales por Racing, el rival de San Lorenzo esa tarde. 

Así como en los medios de comunicación el Gobierno de Mauricio Macri negaba el hecho y se despegaba de la desaparición forzada, los clubes empezaron a sentir las presiones para que esos carteles no aparecieran. En Argentinos Juniors pasaron la bandera oculta entre la ropa. Cuando la colgaron la Barra Brava pidió que la sacaran. Temían sanciones económicas o la suspensión del estadio. En Banfield la dirigencia también tuvo que negociar con sus hinchas. Aceptaron que se pida por Santiago Maldonado en el cartel electrónico, a cambio de que no hubiera ninguna bandera en las tribunas. 

 Para ese momento los y las hinchas del taladro habían creado un grupo: “Banfield por Santiago Maldonado”. Fue el primer paso para lo que luego sería “Banfield por los Derechos Humanos”, la agrupación que organizó el acto de restitución de carnets a socios desaparecidos y socias desaparecidas, un hecho por entonces sin precedentes en el fútbol argentino. A pesar del compromiso del club para pedir por la aparición con vida de Santiago en el cartel electrónico, creyeron que podían hacer algo más. 

El grupo “Banfield por Santiago Maldonado” se juntó a pensar diferentes opciones de intervención durante el partido. Luego de varias horas sin que ninguna idea los terminara de convencer, Osvaldo Fani, hincha histórico del club, tiró la más delirante de todas. Alquilar una avioneta para que pasara por encima del estadio durante el partido y tirara volantes pidiendo por Santiago. A veces las ideas más arriesgadas son las que mejor caen. 

El domingo 17 de septiembre a las 16:05 Banfield recibía a Racing por la tercera fecha de la Superliga. El viernes 15 por la noche en una estación de servicio dos de los integrantes de “Banfield por Santiago Maldonado” se reunieron con una empresa de alquiler de avionetas. Cuando mostraron cuales eran los volantes que debían tirar desde el cielo, dijeron que no. Habían trabajado para algunas barras bravas, pero esto les parecía mucho. Los convencieron no solo de tirar los papeles pasando varias veces por encima del estadio sino de que desde la avioneta se dijera: “Nosotros estamos en Banfield ¿Dónde está Santiago Maldonado?”.

Mientras Banfield y Racing disputaban el partido, el cielo se llenó de papeles que caían con paciencia sobre el territorio banfileño. La avioneta pasaba una y otra vez. En total tiraron 30 mil papeles. 

Los y las hinchas lograron que los clubes, esos espacios que suelen mirar de costado a las causas sociales, se involucraran en la búsqueda y el reclamo por Santiago Maldonado. Belgrano, Banfield y Argentinos Juniors no fueron los únicos. Los futbolistas de Temperley también mostraron una bandera pidiendo por Santiago en las primeras fechas de aquella Superliga. Diego Maradona hizo varias publicaciones en sus redes sociales reclamando su aparición. Nahuel Guzmán llegó al país para jugar con la selección con una remera con su cara. Incluso Antonella Rocuzzo publicó en su Instagram la convocatoria a una marcha. 

La desaparición de Santiago Maldonado generó un movimiento en los clubes del fútbol argentino que ya había empezado a darse dos meses antes con el 2×1 a los genocidas. Algo se estaba gestando en sus pasillos y sus tribunas. Un movimiento que daría lugar a un ingreso sin precedentes de los Derechos Humanos al fútbol. Banfield y Argentinos Juniors crearon la Subcomisión de Derechos Humanos a partir de los y las hinchas que se juntaron para reclamar por Santiago. Años más tarde esas mismas subcomisiones plantearon al interior de los clubes la restitución de la condición de socios y socias a los desaparecidos y desaparecidas.

A partir de Santiago la pelota y la memoria se abrazaron. Por él y por los treinta mil, esperamos que ese abrazo dure para siempre.

Autor

  • Juan Stanisci

    Nació y vive en La Boca. Escritor y director en Lástima a nadie, maestro. Escribe y colabora en medios digitales de Argentina, Uruguay y México. Es uno de los autores del libro Crónicas Maradonianas.

    Ver todas las entradas